La situación en Venezuela tras el terremoto es crítica, con un llamado a la prudencia para no colapsar las vías de acceso a las zonas afectadas. Se solicita que la ayuda humanitaria, incluyendo maquinaria pesada y ambulancias, pueda llegar sin obstáculos.
Voluntarios y colaboradores son esenciales, pero se enfatiza la necesidad de que cuenten con la experticia adecuada para las labores de rescate. Se han recibido donaciones de insumos médicos y se han habilitado espacios públicos para atender a los heridos, aunque la demanda supera la capacidad actual.
La ayuda internacional, incluyendo la de la República Argentina, está en camino, y se espera que contribuya a salvaguardar más vidas. La solidaridad del pueblo venezolano se manifiesta en centros de acopio y apoyo a los damnificados.