La situación en Venezuela tras el terremoto es desoladora. Se confirman 589 muertos y casi 3.000 heridos, pero la cifra más alarmante es la de más de 50.000 desaparecidos. Equipos de rescate aún no han llegado a edificios colapsados, y la falta de conectividad, electricidad y gas dificulta conocer la magnitud real de la tragedia.
Videos muestran barrios enteros destruidos. La ayuda internacional es crucial, pero Venezuela carece de recursos básicos como medicamentos, alimentos y agua potable para hacer frente a la crisis.