La situación en Venezuela tras el doble terremoto es crítica, con la esperanza de vida de los desaparecidos disminuyendo con cada minuto que pasa. Las cifras oficiales hablan de 589 fallecidos y casi 3.000 heridos, pero el número de desaparecidos, estimado en 40.000, es lo más estremecedor.
La llegada de ayuda internacional es crucial, con equipos de rescate de México, Suiza, Chile, El Salvador, España y Argentina ya en el país, y más comitivas en camino. Sin embargo, las réplicas, algunas de magnitud considerable, y los daños en la infraestructura dificultan las labores.
Se estima que la ventana de esperanza de vida para los atrapados bajo los escombros se sitúa entre 48 y 72 horas, lo que añade urgencia a las tareas de rescate. La falta de comunicación y la confusión sobre el paradero de las personas agrava la angustia de los familiares.