La falta de organización estatal en Venezuela es evidente tras los terremotos, evidenciada por la ausencia de un listado oficial de desaparecidos y la dificultad para acceder a información. Esto genera angustia en las familias que buscan a sus seres queridos.
Se compara la situación con eventos anteriores en Venezuela y otros países como Chile y México, que han desarrollado protocolos de emergencia y prevención tras desastres naturales. En Venezuela, sin embargo, no se han implementado medidas similares.
La situación en las morgues, con largas filas de familiares buscando información, es desoladora y refleja la falta de respuestas estatales. La tragedia actual se ve agravada por la inoperancia de un Estado fallido que no ha aprendido de eventos pasados.
La ausencia de protocolos de actuación clara para situaciones de emergencia, como la coordinación de ambulancias o la designación de hospitales, contrasta con las lecciones aprendidas en otros países tras tragedias como la de Cromañón en Argentina.