El doble terremoto que sacudió Venezuela provocó graves daños en edificios, viviendas e infraestructura. La Guaira, la zona más afectada, permanece sin luz. Miles de personas pasaron la noche en la calle buscando familiares desaparecidos, mientras las réplicas mantenían a la población en vilo.
La presidenta encargada, Delcy Rodriguez, declaró estado de emergencia y se instaló el Estado Mayor para la atención de la tragedia. El objetivo es salvar vidas mediante el rescate de personas atrapadas bajo los escombros de edificios y viviendas colapsadas.
Vecinos y equipos de socorro remueven escombros en una carrera desesperada por salvar vidas. La falta de maquinaria pesada y personal especializado complica las tareas de búsqueda en medio de una emergencia de enorme magnitud.