Dos sismos de gran magnitud, separados por solo 40 segundos, azotaron Venezuela, generando una situación de emergencia sin precedentes. Científicamente, la ocurrencia de dos terremotos consecutivos de esta magnitud es inusual y sugiere una complejidad geológica particular en la región.
Los expertos explican que las fallas geológicas de Boconó y Oca-Ancón, ubicadas en el norte de Venezuela, son las responsables de estos movimientos. Si bien estas fallas son conocidas por generar actividad sísmica, la magnitud de los recientes terremotos supera las expectativas históricas.
Se advierte que continuarán las réplicas en las próximas semanas, lo que representa un peligro adicional para la ya afectada infraestructura. La magnitud de estas réplicas, aunque menor que la de los sismos principales, podría causar daños adicionales en estructuras debilitadas.