Se reporta la devastación en Venezuela tras dos terremotos, con cifras alarmantes: 235 muertos, 4.300 heridos y más de 40.000 desaparecidos. La situación se agrava por la falta de infraestructura y la incapacidad del Estado para responder a la emergencia.
El geólogo Andrés Folguera había advertido previamente sobre la falta de cultura sísmica y la precariedad de las construcciones en zonas propensas a sismos. La falta de inversión en tecnología y preparación estatal deja a la población en una situación de extrema vulnerabilidad.