La devastación en Venezuela tras el terremoto es total. Imágenes de la BBC muestran el antes y el después de Caracas, evidenciando una destrucción comparable a un estado de guerra. La infraestructura está colapsada y las muertes se cuentan por miles.
La falta de ataúdes y sistemas de manejo de cadáveres ha llevado a que los cuerpos sean transportados en camiones, una escena desoladora que refleja la magnitud de la tragedia. A pesar de la ayuda internacional, la situación es crítica y la población se autoorganiza para los rescates.