La respuesta del Estado venezolano ante la catástrofe del terremoto ha sido percibida como una parálisis, con críticas por la lentitud en la llegada de la ayuda a las zonas afectadas. La sociedad civil ha tomado la iniciativa, brindando atención a los damnificados ante la escasa presencia de autoridades gubernamentales.
Se han registrado al menos 214 réplicas del sismo, generando mayor temor e incertidumbre entre la población. Los expertos en rescate consideran crucial las primeras 36 horas posteriores al terremoto para aumentar las esperanzas de encontrar sobrevivientes.