Venezuela se asienta sobre una zona de alta complejidad tectónica, en el encuentro entre la placa del Caribe y la placa sudamericana, lo que genera una tensión permanente en la corteza terrestre. La fricción acumulada durante años se liberó violentamente en dos golpes sucesivos, un fenómeno inusual incluso para una región con historial sísmico.
Los sismólogos explican que estos "terremotos gemelos" o consecutivos, como los ocurridos en Venezuela, se caracterizan por tener magnitudes similares, ocurrir en zonas cercanas y estar separados por muy poco tiempo. Esto puede indicar un proceso complejo de interacción de rupturas, diferente a un terremoto principal seguido de réplicas menores.