El Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha ampliado el derecho constitucional a poseer y portar armas a través de dos nuevas sentencias, respaldando la Segunda Enmienda.
En una de las decisiones, se anuló una ley de Hawái que exigía permisos para portar armas en propiedades privadas abiertas al público. En otra, se limitó la aplicación de una ley federal que prohibía la posesión de armas a consumidores de drogas.
Estas sentencias subrayan la postura favorable del tribunal hacia las protecciones de la Segunda Enmienda en un país profundamente dividido sobre la violencia armada.