El programa Duro de callar abordó la tragedia en Venezuela tras un terremoto, con testimonios desgarradores sobre la búsqueda de desaparecidos y la esperanza de las familias.
Un panelista expresó su indignación ante la crueldad de quienes se burlan del sufrimiento ajeno, relatando el momento en que familias lloraban esperanzadas al escuchar nombres que resultaron ser falsas alarmas.
Se resaltó el agradecimiento al pueblo argentino por el apoyo a los venezolanos residentes en el país, y se criticó duramente la falta de empatía ante la catástrofe, enfatizando que en estos momentos "no hay ideología, solo seres humanos".