Una geóloga española explicó a la agencia EFE que la acumulación de presión en las fallas del Caribe y Sudamérica coincidió casi simultáneamente, provocando los terremotos en Venezuela. La poca profundidad (10 km) del segundo sismo, de magnitud 7.5, intensificó el impacto en la superficie.
Se diferencia este evento de una réplica, calificándolo como un segundo terremoto distinto, ocurrido con solo 39 segundos de diferencia del primero.