Se repasa el historial de terremotos devastadores en la región, mencionando el de Venezuela en 1802 con 20.000 muertos, y comparando la magnitud y efectos de los sismos recientes en Venezuela con los ocurridos en Haití (2010) y República Dominicana. Se enfatiza la vulnerabilidad del terreno en estas zonas, compuesto por material arenoso y arcilloso, que agrava el impacto de los temblores.
Se explica que la cercanía de las placas tectónicas de Sudamérica, Norteamérica y el Mar Caribe en la zona de Venezuela, así como la poca profundidad de los sismos, contribuyen a la devastación. Se recuerda que el terremoto de Haití, de magnitud 7.1, dejó al país en condiciones precarias aún no reconstruidas.
Se informa que, aunque se sintieron réplicas en República Dominicana, los daños no fueron significativos. Sin embargo, la situación en Venezuela es crítica, con una cifra oficial de 920 muertos y 3.360 heridos, cifras que se teme sigan en aumento. Se menciona la llegada de ayuda internacional y la organización de venezolanos en Buenos Aires para enviar donaciones.