El terremoto en Venezuela se suma a una historia de sismos intensos en América Latina. El más potente registrado fue en Valdivia, Chile, en 1960, con una magnitud de 9.5. Otros eventos significativos ocurrieron en Chile en 2010, y en Colombia y Ecuador en 1906.
Estos fenómenos se explican por la interacción de placas tectónicas, como la sudamericana y la del Caribe en el caso de Venezuela, cuya fricción acumulada libera una gran cantidad de energía.