La situación en Venezuela tras los devastadores terremotos es desesperante. Las imágenes muestran edificios colapsados y personas atrapadas bajo los escombros, con escasez de materiales para los rescates.
En medio de la tragedia, se registran saqueos en negocios de comida debido a la desesperación de la población. Cerca de 250 edificios han sufrido daños significativos, según confirmó el titular de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
La destrucción es total, con muchos edificios colapsados o gravemente dañados. La falta de luz y la gente durmiendo en la calle evidencian la magnitud del desastre. A 36 horas del evento, la población vive en un estado de estrés postraumático, luchando por sobrevivir.
El Vaticano, a través del Papa León XIV, ha anunciado el envío de 100.000 euros en donaciones, una ayuda que se suma a los esfuerzos internacionales mientras el país aún se recupera de crisis políticas y económicas previas.