A pesar de una alerta de tsunami que luego fue desestimada en Venezuela, se explica que la probabilidad de este fenómeno aumenta significativamente cuando la liberación de energía sísmica ocurre cerca de las placas tectónicas marinas.
En el caso de los recientes terremotos, el epicentro se localizó hacia el interior del área continental, lo que provocó que la onda sísmica retirara el mar temporalmente. La profundidad de los epicentros (12 km el primero y 22 km el segundo) también influyó en la magnitud del impacto en la superficie.