Un fuerte terremoto de magnitud 7.2, seguido de una réplica de 7.5, ha azotado Venezuela, dejando un saldo devastador de al menos 589 fallecidos y miles de heridos y desaparecidos.
La zona más afectada es La Guaira, donde más de 346 edificios colapsaron, incluyendo 8 hospitales. Equipos de rescate, tanto nacionales como internacionales, trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes entre los escombros, en una carrera desesperada contra el tiempo.
Las comunicaciones se han visto gravemente afectadas, dificultando la conexión entre familiares y la coordinación de la ayuda. La ONU estima que alrededor de 7 millones de personas han sido afectadas por la catástrofe.