La situación en Venezuela tras los terremotos es devastadora, comparada con la catástrofe de Haití. La falta de infraestructura antisísmica y la debilidad del país ante desastres naturales son evidentes.
Carlos Salazar, venezolano exiliado en Estados Unidos, relata la difícil situación de sus compatriotas y la falta de preparación de los equipos de rescate. La corrupción y el "afano" son también parte de la crisis, con denuncias de saqueos por parte de policías y militares.
La esperanza de un cambio político se posa en el plan de tres fases del Departamento de Estado de EE.UU., aunque algunos dudan de su efectividad y temen que los intereses petroleros primen sobre la democracia.