Un sobreviviente relata la experiencia aterradora del terremoto en Venezuela, describiendo la necesidad de subir por encima de los escombros y el movimiento intenso que provocó grietas en las paredes y la caída de objetos. La persona y su familia pasaron la noche en un automóvil por temor a regresar a su apartamento.
El relato describe el pánico vivido cuando las paredes comenzaron a crujir y los objetos a caer, calificando la experiencia como horrible y destacando la imposibilidad de comprenderla para quienes no la vivieron.