Una sobreviviente narra la desesperación y el caos vividos tras un fuerte terremoto en Venezuela. Relata cómo escuchó la alarma de Google, pensó que era un corte de luz y luego sintió que todo se movía violentamente.
Describe el temor vivido durante el segundo temblor, que la hizo caer y la impidió escapar de su departamento. Menciona que un vecino la ayudó a calmarse y abrir la reja para poder salir con su mascota.
Aunque pudo abastecerse de alimentos y agua en su zona, señala que el desabastecimiento es grave en el estado Vargas, donde colapsaron edificios. Afortunadamente, ella tiene luz, pero no gas por escapes, y sufren por falta de agua.