José Bayona, investigador en la Escuela de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bristol, explica que los sismos en Venezuela comparten la similitud de haberse originado en un complejo sistema de fallas con un movimiento transversal hacia el este, dirigido hacia Caracas, lo que podría explicar las aceleraciones registradas.
Estos sismos son muy someros, con profundidades entre 10 y 15 kilómetros, lo que los hace más destructivos al estar cerca de la población. Bayona menciona que el sismo de 1967 tuvo una magnitud de 6.6, mucho menor que los ocurridos recientemente en Venezuela (7.2 y 7.5).
Respecto a la predictibilidad de los terremotos, Bayona señala que los sismólogos no tienen aún las herramientas ni el conocimiento para predecirlos con exactitud. Sin embargo, el Servicio Geológico de Estados Unidos estima una probabilidad del 89% de sismos mayores a 5 grados en la próxima semana, y un 3% de un sismo de magnitud 7.