Seis memorias de almacenamiento de cámaras de seguridad internas del departamento de Jessica Sirio fueron secuestradas durante un allanamiento realizado por Gendarmería Nacional. El juez de la causa ha solicitado que estas memorias sean peritadas para determinar si contienen información relevante para la investigación, incluyendo si se movió dinero o si se retiró algún elemento del domicilio horas antes del allanamiento.
Este hallazgo genera interrogantes sobre la presencia de cámaras de seguridad en el departamento de Sirio y su posible implicancia en la causa por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero que involucra también a su ex pareja, Martín Insaurralde. La defensa de Sirio busca que se rechace el pedido de detención del fiscal Sergio Mola, argumentando que no representa un riesgo de fuga.
Mientras tanto, la situación de Sirio se complica al ser considerada imputada en la causa, lo que le impide declarar como testigo y abre la posibilidad de que se convierta en una figura arrepentida si decide colaborar con la justicia y revelar detalles sobre las operaciones financieras y políticas en las que podría estar involucrada.