La respuesta humanitaria a los devastadores terremotos en Venezuela se extenderá por meses, advirtió Elinor Riker, vicepresidenta del Comité Internacional de Rescate (IRC). La infraestructura dañada y los servicios públicos sobrecargados complican las labores de socorro.
El desastre ha causado importantes daños en el país, incluyendo el derrumbe de edificios. Los problemas en el aeropuerto, telecomunicaciones y conectividad a internet dificultan el suministro a gran escala y la respuesta general.
Riker señaló que los terremotos azotaron a un país que ya enfrentaba una grave crisis humanitaria, con 8 millones de personas necesitadas de asistencia previa al desastre.