Los rescatistas trabajan en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros, priorizando los espacios vitales donde aún podría haber personas con vida.
Se utilizan tecnologías como sondas de fibra óptica y cámaras para penetrar en estructuras colapsadas y detectar señales de vida. También se emplea el vibrafón, un aparato que capta vibraciones mínimas, y se utilizan equipos similares a máquinas de rayos X para detectar víctimas a través de paredes y losas.
Las brigadas de rescate cuentan con diferentes roles, incluyendo gerencia, búsqueda, rescate y asistencia médica, además de una logística fundamental para el bienestar del personal.