El Transrapid, a pesar de su avanzada tecnolog\u00eda, fracas\u00f3 debido a una serie de problemas relacionados con el sistema de transporte y no tanto con la tecnolog\u00eda en s\u00ed misma, seg\u00fan el soci\u00f3logo Marcel Schutz.
El principal rival del Transrapid fue el tren de alta velocidad alem\u00e1n ICE, que utilizaba las v\u00edas existentes, mientras que el Transrapid requer\u00eda una nueva infraestructura con costos de construcci\u00f3n extremadamente elevados.
El proyecto fue cancelado en el a\u00f1o 2000 debido a los altos costos estimados, que inicialmente eran de 6.000 millones de marcos alemanes y luego aumentaron a 10.000 millones.