Se aborda la necesidad de bendición en la vida sentimental y familiar, preguntando si hay paz en las relaciones de pareja. Se enfatiza que la bendición de Dios enriquece y no trae tristeza, y que para recibirla es necesaria la "fe en acción".
Se explica cómo consagrar un vaso con agua, prendas de ropa y otros objetos para pedir la bendición y protección de Dios, especialmente para quienes saldrán a trabajar o viajar. Se invita a colocar fotos de familiares frente al televisor para pedir protección divina. Se anuncia una reunión especial para el domingo con oración de imposición de manos, prometiendo una bendición rica y abundante.