Europa atraviesa una grave y persistente ola de calor, con España registrando 96 muertes el miércoles. La situación es crítica y ha llevado a medidas drásticas en París, Francia.
En París, se prohibirá el consumo de alcohol en la vía pública debido a la saturación de los hospitales y al problema de deshidratación que agrava el calor. La medida, que entrará en vigor el viernes al mediodía y se extenderá hasta el domingo por la noche, busca mitigar los efectos negativos del alcohol en un contexto de temperaturas extremas.
La prohibición de venta y consumo de alcohol en la vía pública se aplicará durante el fin de semana. De lunes a jueves, la restricción será de 12 del mediodía hasta las 7 de la mañana del día siguiente. Las autoridades sanitarias han señalado que el alcohol puede empeorar la deshidratación, un riesgo significativo durante la ola de calor.