Venezuela sigue sufriendo las consecuencias de los devastadores sismos, con un nuevo temblor de 4.9 grados que generó pánico en una población ya sensibilizada. Las réplicas complican las tareas de rescate y reconstrucción en zonas como La Guaira, donde las estructuras están debilitadas y las vías de acceso dañadas.
El número de víctimas fatales supera las 900, con 50.000 desaparecidos. Las autoridades restringieron el acceso a La Guaira para facilitar el desplazamiento de equipos de salvamento. A pesar de las pocas posibilidades de encontrar sobrevivientes tras casi 48 horas, la esperanza persiste.