Carlos Salazar expresa escepticismo sobre la posibilidad de que militares venezolanos se entreguen voluntariamente para ser juzgados por crímenes de lesa humanidad. Sugiere que, si bien algunos podrían buscar negociar penas reducidas o una amnistía, la falta de capacidad del sistema de justicia venezolano y las negociaciones en curso con Estados Unidos complican el panorama.
Salazar señala que Diosdado Cabello estaría negociando su salida del país con Estados Unidos, a pesar de sus discursos desafiantes. La historia militar contemporánea, como el caso de Panamá, sugiere que los militares no suelen deponer las armas voluntariamente sin salvoconductos o acuerdos previos.
La cifra de 150 mil personas que podrían enfrentar juicio por crímenes cometidos es abrumadora. La posibilidad de una amnistía generalizada es incierta, y la situación política en Venezuela hace improbable una resolución rápida y justa.