Las relaciones diplomáticas entre México y España, tensas durante siete años por la exigencia de disculpas de México por las atrocidades de la conquista, muestran signos de mejora tras el encuentro entre la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y el rey Felipe VI.
A pesar de que Sheinbaum no invitó al rey a su investidura en 2024, las tensiones han disminuido. El ministro de Exteriores español reconoció en 2025 las injusticias cometidas contra los pueblos originarios de México, y el rey Felipe VI admitió los abusos de la conquista en marzo.