El panorama en el estado La Guaira, Venezuela, es de caos y desolación tras los terremotos. Decenas de edificios colapsaron, y familiares de las personas atrapadas gritan pidiendo ayuda mientras los organismos de seguridad y voluntarios intentan rescatarlas.
Se reporta un número indeterminado de fallecidos y desaparecidos, pero la fe en encontrar personas vivas se mantiene. La llegada de ambulancias es constante, indicando la presencia de sobrevivientes bajo los escombros. La colaboración ciudadana es impresionante, con la llegada masiva de ayuda (agua, comida) desde Caracas.
El llamado es a la ayuda internacional y de la sociedad civil ante la devastación, con más de 20 o 30 edificios colapsados en La Guaira y personas aún atrapadas.