La escritura menciona que Dios bendice a los humildes, otorgándoles las bendiciones terrenales como el crecimiento en los negocios y ministerios. Se advierte que la bendición de Dios puede ser perjudicial para los orgullosos, quienes al obtener éxito, pueden volverse inaccesibles.
La humildad, además, permite al individuo conocer su posición en el cielo. Se enfatiza que la humildad es crucial para recibir las bendiciones divinas sin que estas causen daño.