Un joven de 24 años, identificado como Carlos Ignacio, es el principal sospechoso de haber asesinado a su madre, Graciela Martínez (54 años), y de haber intentado matar a su padre. El cuerpo de la madre fue encontrado enterrado en el fondo de la casa que compartían.
Según testimonios de vecinos, la relación entre madre e hijo era normal y el joven era considerado educado y trabajador, sin antecedentes penales ni adicciones aparentes. Sin embargo, se conoció que el padre había cortado relación con su hijo a los tres años, y hace poco más de dos años intentó reconectar con él, lo que podría ser un detonante del conflicto.
El móvil del crimen aún no está claro, pero se baraja la hipótesis de un resentimiento acumulado por la relación distante con su padre. El joven confesó el crimen a un amigo tras ser detenido por la tentativa de homicidio de su padre, a quien apuñaló en cuatro ocasiones.