Jessica Sirio ha cerrado su cuenta de Instagram, bloqueando todas sus redes sociales. Esta drástica medida se da en el contexto de la investigación en su contra y la repercusión mediática del caso.
Se especula que el bloqueo de sus redes busca evitar que la información allí expuesta (lujos, propiedades, compras) sea utilizada como prueba en su contra. Anteriormente, Sirio ya había cerrado los comentarios en sus publicaciones, demostrando una creciente hermeticidad ante la situación.
La decisión se produce en un momento crítico, donde los abogados de Sirio trabajan para presentar un escrito que evite su detención, argumentando que el peligro de presión a testigos es generalizado.