Un joven identificado como Nacho, de 24 años, es el principal sospechado de haber asesinado a su madre, Graciela, e intentado matar a su padre. Los vecinos y allegados a la familia se muestran conmocionados, ya que describen a Nacho como una persona normal y sin antecedentes.
Se investiga el móvil del crimen, y una de las hipótesis apunta a la revinculación de Nacho con su padre en los últimos años, tras un período de ausencia. Los psicólogos y abogados consultados sugieren que podría haber una problemática de salud mental de fondo, o que la información recibida por Nacho sobre su padre pudo haber desencadenado su accionar.
La madre, Graciela, trabajaba en el Consejo Deliberante. Aún no se ha determinado la cronología exacta del crimen, ya que la autopsia y las pericias determinarán cuándo ocurrió la muerte de la madre y el intento de asesinato del padre.