Se muestran imágenes impactantes de filmaciones caseras del magnicidio de Kennedy en Dallas, que evidencian los dos disparos: uno en la garganta y otro que destrozó la cara del presidente. Las grabaciones, realizadas en fílmico Super 8, muestran a Jackie Kennedy intentando proteger a su esposo.
Se destaca cómo estas imágenes, a pesar de su crudeza, han trascendido el tiempo y generado un gran impacto. Se menciona que este tipo de transmisiones explícitas influyeron en las políticas de cobertura de tragedias en la televisión estadounidense.