Se reveló que la Fundación Faro recaudó casi 5 millones de dólares, y la Inspección General de Justicia (IGJ) solicitó especificar la procedencia de los fondos.
Se planteó la idea de que, según Javier Milei, el problema del gobierno no es la mala gestión sino la comunicación, y que la falta de Adorni como vocero ha generado un "silencio" comunicacional. Se mencionó que la IGJ está investigando el origen de los fondos recaudados por la fundación.