Un fuerte sismo de magnitud 7.2 sacudió Venezuela, generando pánico y destrucción en varias ciudades. Las imágenes muestran centros comerciales con vidrios rotos y personas huyendo en desesperación.
Expertos señalan la falta de una cultura de evacuación en la población, contrastando con países como Chile. La infraestructura, en muchos casos, no está preparada para resistir este tipo de movimientos sísmicos, con edificios de ladrillo sin la estructura antisísmica necesaria.
Los rescatistas trabajan contra reloj para encontrar posibles víctimas debajo de los escombros, mientras se reportan al menos 164 muertos y 971 heridos. Se esperan réplicas en las próximas semanas, lo que agrava la situación de la infraestructura ya dañada.