El feriado del Día de San Juan y la celebración de la Batalla de Carabobo coinciden con el terremoto en Venezuela. Esto provocó que muchos estudiantes y trabajadores no estuvieran en sus lugares habituales, como aulas o oficinas, sino en parques o centros comerciales.
Esta circunstancia, aunque no planificada, pudo haber contribuido a reducir el número de víctimas, ya que muchas personas se encontraban fuera de las zonas de mayor riesgo al momento del sismo.