A pesar de la prescripción de la causa y la imposibilidad de obtener condenas, la familia de Diego Fernández Lima mantiene viva la esperanza de que se conozca la verdad sobre su asesinato. Javier, hermano de Diego, expresa su deseo de que la resolución llegue pronto.
La lucha de la familia se centra en obtener respuestas y nombres, a pesar de que la justicia, por cuestiones legales, no pueda garantizar una condena. Se destaca el mensaje positivo de esperanza y perseverancia que emana de su dolorosa experiencia.