Ernestina Pais encontraba en la obra "El divorcio del año" un espacio para abordar temas de salud mental y adicciones, aspectos que resonaban profundamente en su vida.
La conductora destacaba el mensaje poderoso de la obra y cómo esta le permitía sanar y procesar sus propias experiencias. José María Muscari, director de la pieza, también impulsaba estos temas, generando un ambiente de contención y reflexión.
Pais valoraba la oportunidad de trabajar en un proyecto con tanto significado personal y social, sintiéndose especialmente conectada con el elenco y la propuesta artística.