El segmento analiza el fenómeno de la ostentación de bienes de lujo, como carteras y joyas, en Argentina y Latinoamérica.
Se compara esta tendencia con la de figuras internacionales, donde las millonarias suelen vestir de forma más austera, mientras que en Latinoamérica se busca exhibir riqueza. Se mencionan carteras de marcas como Chanel, con precios que superan los 22 mil dólares, y joyas de gran valor.
Se discute la diferencia entre tener algunos accesorios de lujo y poseer una colección extensa, considerándose esta última una práctica "obscena" por uno de los panelistas. La conversación también roza la idea de que estos objetos pueden ser vistos como una forma de inversión, aunque se plantea que su valor puede fluctuar con las tendencias de la moda, a diferencia de otros bienes como los lingotes de oro.
Se mencionan ejemplos como la pulsera Love de Cartier y el icónico clavo de la misma marca, con precios que rondan los 20 mil dólares o más. Se señala que algunas piezas de lujo, como las carteras Birkin de Hermès, no se venden fácilmente y requieren ser cliente habitual de la marca.