La nueva relación entre Estados Unidos y Venezuela, tras la captura de Maduro, abre una puerta para mejorar las tareas de rescate y suplir las carencias en el colapsado sistema de salud venezolano. Representantes del gobierno estadounidense han ofrecido instrucciones precisas para la intervención.
Se espera que esta colaboración internacional, sumada a la ayuda de otros países y organizaciones, sea crucial para afrontar la emergencia y apoyar los esfuerzos de rescate en las zonas devastadas por el terremoto.