La ayuda de Estados Unidos a Venezuela tras el terremoto es clave, destacando la relación bilateral y el apoyo ofrecido por Donald Trump. El Departamento de Estado, en conjunto con el Departamento de Guerra, trabaja para enviar los mejores hombres y la logística necesaria para acceder a las zonas afectadas.
Se movilizan equipos de elite, médicos e ingenieros, además de aviones, barcos y helicópteros, dada la dificultad de acceso por carreteras colapsadas y la falta de energía y comunicación. La prioridad es rescatar personas atrapadas bajo los escombros, aunque quedan pocas horas para encontrar sobrevivientes.