Se afirma que Estados Unidos ejerce un poder considerable sobre Venezuela, influyendo en las decisiones del gobierno de Delcy Rodríguez a través de figuras como Marco Rubio.
Se argumenta que, en última instancia, la responsabilidad recae en Donald Trump, y se compara la situación con una pelea donde Estados Unidos es el "Mike Tyson".
Se cuestiona la efectividad de las negociaciones entre el gobierno venezolano y Estados Unidos, sugiriendo que no han mejorado la situación del pueblo.