Estados Unidos se moviliza para asistir a Venezuela tras el terremoto, con la presencia de miembros del Comando Sur, Marines y declaraciones del secretario de guerra, Pete Hexeth. Donald Trump sigue de cerca la situación.
Una de las preocupaciones del presidente estadounidense era la integridad de la infraestructura petrolera venezolana, la cual, afortunadamente, no sufrió daños. Trump expresó alivio por este hecho, manifestando su satisfacción con un tono de soberbia.