Un devastador terremoto ha golpeado el norte de Venezuela, dejando un saldo preliminar de 188 muertos y 1500 heridos, con cientos de desaparecidos. Las cifras podrían ser significativamente mayores según reportes de la gente que busca a sus familiares.
La actividad sísmica es elevada en la zona debido al límite entre las placas del Caribe y Sudamérica, pero un evento de esta magnitud no se había registrado en décadas. La falta de preparación de la población y la escasa infraestructura para la gestión de catástrofes agravaron la situación. A diferencia de países como Chile o México, Venezuela no cuenta con entrenamiento ni sistemas de alerta temprana para este tipo de desastres.