En Los Corales, una de las zonas más devastadas por el terremoto en Venezuela, voluntarios y paramédicos se dedican a las labores de rescate. Protección civil distribuye agua potable, alimentos y vestimenta a los damnificados.
Se estima que 100 edificios han sido derribados en Macuto, Playa Grande y Catalamán, con familias enteras desaparecidas. El aeropuerto principal del país ha sufrido daños, pero se está habilitando la Rampa 4 para la llegada de ayuda humanitaria internacional.
La situación en La Guaira recuerda a la devastación ocurrida en 1999, superando incluso aquellos eventos. A pesar de las dificultades de comunicación, se reporta la habilitación de una carpa hospitalaria y puntos de atención para los damnificados. Aún no hay cifras exactas de fallecidos ni de personas desaparecidas.