Se analiza la aparente estabilidad del desempleo en Argentina, según datos del INDEC, que indican una tasa del 7,8%. Sin embargo, se revela que esta cifra no refleja la realidad de muchas personas que, a pesar de considerarse desocupadas, realizan trabajos informales en aplicaciones de delivery o como cuentapropistas.
Estos trabajadores, que realizan al menos una hora de actividad remunerada en la semana, son contabilizados por el INDEC como "ocupados", lo que distorsiona la percepción del real nivel de desempleo. El crecimiento de la informalidad es un fenómeno destacado.
La discrepancia entre la percepción ciudadana y las estadísticas oficiales subraya la precariedad laboral y la insuficiencia de los ingresos obtenidos en muchos de estos empleos informales, que apenas permiten la subsistencia diaria.